El tiempo sin el presente
El tiempo hace girar las manecillas de mi reloj
a una velocidad que me asombra.
De niño, recuerdo, podía sentirme amo y señor
de mi tiempo y mi persona.
Ahora ya no, demasiado tiempo ha pasado
desde que dejé atrás la infancia.
Ahora soy una víctima más, atrapado,
de una sociedad insípida, rancia.
Ya no hay opción para volver a dominarte,
tiempo.
Ya no hay opción para las agujas atarte,
siento.
Y mi sentir discurre como discurre el presente,
es decir, que no existe;
pues presente se convierte en pasado rápidamente
y el pasado es un escondite
para quienes no pueden controlar su tiempo,
ni presente, ni pasado, ni futuro. Y no miento.

